Sistemas SAI: Guía imprescindible con 7 pasos para dimensionar un SAI
Dimensionar un SAI no tiene por qué ser un lío. Si estás comparando sistemas SAI para proteger servidores, ordenadores, routers o equipos industriales, la clave es seguir un orden: entender el tipo de SAI, calcular la potencia real, añadir margen, decidir autonomía y revisar calidad de onda y protecciones. Con esos 7 pasos, elegirás el modelo adecuado sin sobredimensionar (y sin quedarte corto).
Índice: Sistemas SAI: Guía imprescindible con 7 pasos para dimensionar un SAI
- Principios básicos y tipos de SAI
- Cómo calcular la potencia: de W a VA sin errores
- Autonomía, onda y protecciones: lo que de verdad importa
- Monitorización, mantenimiento y compatibilidad
- Consejos de compra y errores típicos al elegir
- Checklist final: cómo decidir en 2 minutos
- Preguntas frecuentes (FAQ)
Principios básicos y tipos de SAI
Antes de calcular números, conviene tener claro qué hace un SAI: mantiene los equipos encendidos durante un corte y filtra/estabiliza la alimentación cuando la red se comporta mal. En la práctica, los sistemas sai se eligen por topología, porque cada una responde de forma distinta ante microcortes, bajadas de tensión o picos.
SAI stand-by (offline): cuándo encaja
Es la opción más básica y, normalmente, la más económica. Trabaja en “espera” y conmuta a batería cuando detecta una caída de red. Se recomienda para cargas sencillas y de bajo consumo (PC doméstico, TV, consola), donde un pequeño tiempo de conmutación no supone un problema.
SAI line-interactive: equilibrio para oficina
El line-interactive corrige variaciones de tensión de forma automática (AVR) y responde rápido ante incidencias. Es habitual en entornos de oficina y pequeñas salas técnicas, porque ofrece una buena relación coste/protección para ordenadores, routers, NAS y servidores ligeros.
SAI on-line (doble conversión): para cargas críticas
En un on-line la carga se alimenta continuamente a través del inversor, con una energía más “limpia” y estable. Es el enfoque recomendado para equipos críticos, CPDs, industria o electrónica sensible donde la calidad de la red es irregular y no se puede asumir interrupción.
Aplicaciones típicas según tu caso
- Hogar: PC, router, electrónica de entretenimiento.
- Oficina: servidores, centralita/telecom, puestos críticos y red.
- Industria: control, automatización y continuidad operativa.
Si necesitas una base rápida para elegir topología, puedes ampliar con esta guía sobre qué es un SAI y sus tipos.
Cómo calcular la potencia: de W a VA sin errores
El dimensionado empieza por sumar consumos. Para escoger bien entre sistemas sai, lista todos los equipos que vas a conectar (servidor, switch, router, PC, monitor, etc.) y apunta su potencia en la etiqueta, ficha técnica o manual.
Potencia activa (W) vs potencia aparente (VA)
La potencia activa (W) es la energía real que consume el equipo. La potencia aparente (VA) incluye además la componente reactiva, relevante en ciertas cargas. Muchos SAIs se especifican en VA y también en W; si solo tienes W, busca el factor de potencia del SAI o la equivalencia del fabricante.
Ejemplo práctico rápido
Imagina que conectas un ordenador de 200 W, una impresora de 100 W y un router de 50 W. La suma es 350 W. A esa cifra se recomienda añadir un margen del 20–30% para trabajar cómodo: objetivo entre 420 W y 455 W de capacidad útil.
Margen para picos y crecimiento
Además del margen “normal”, piensa en picos de arranque (que pueden ser un 20–50% superiores) y en ampliaciones futuras. Si sabes que vas a crecer, es razonable subir la reserva total al 30–50%. Este paso es el que más evita errores al seleccionar sistemas sai para empresa.

Autonomía, onda y protecciones: lo que de verdad importa
Una vez resuelta la potencia, toca decidir cuánto tiempo necesitas mantener la carga en marcha. En algunos casos basta con 5–10 minutos para apagar ordenadamente; en otros, necesitas aguantar cortes más largos o soportar un grupo electrógeno.
Cómo estimar la autonomía
La autonomía depende de la capacidad de batería (y del consumo real). Como regla práctica: a menor carga, más minutos. Si tu escenario incluye cortes prolongados, busca modelos con baterías de mayor capacidad o posibilidad de baterías externas.
Onda sinusoidal pura vs onda modificada
La onda sinusoidal pura suele ser la opción más segura para fuentes conmutadas, servidores y electrónica sensible. En cargas menos exigentes puede valer una onda simulada, pero conviene validar compatibilidad. En sistemas sai para TI, la onda pura suele evitar problemas de ruido, calentamiento o funcionamiento irregular.
Protecciones mínimas recomendables
- Protección frente a sobretensiones y picos.
- Protección ante sobrecargas y cortocircuitos.
- Alarmas y autodiagnóstico (autotest) para batería y electrónica.
Monitorización, mantenimiento y compatibilidad
Una vez instalado, el objetivo es que el SAI “trabaje” sin sorpresas. Por eso, en sistemas sai de oficina y CPD importan tanto la monitorización como el mantenimiento preventivo.
Autotest y gestión remota
Muchos equipos incluyen autotest para comprobar batería y circuitería, y permiten monitorización por USB/RS-232 o tarjeta SNMP. Esto ayuda a anticipar fallos y automatizar el apagado ordenado de servidores.
Batería y conexiones: lo que más falla
La batería se degrada con el tiempo y reduce la autonomía. Revisa periodicidad recomendada, estado de conexiones y limpieza de bornes. Un simple mantenimiento puede evitar que el sistema “aguante” menos de lo esperado.
Compatibilidad con equipos críticos
Discos, almacenamiento y tarjetas gráficas son sensibles a cortes y fluctuaciones. Asegúrate de que el SAI ofrece una salida adecuada, potencia suficiente y tiempo de respaldo real. Si necesitas apoyo profesional para definir arquitectura y continuidad eléctrica, puede ayudarte la guía de SAI/UPS de Proditex System.
Consejos de compra y errores típicos al elegir
Con la potencia y el tiempo claros, ya puedes comparar modelos. Al comprar sistemas sai, mira la ficha técnica con calma y evita los errores más comunes.
Criterios rápidos para elegir (2025)
- Capacidad: que supere tu carga total con margen.
- Autonomía: minutos reales según tu escenario.
- Tipo de onda: prioriza sinusoidal pura si hay equipos sensibles.
- Funciones extra: monitorización, test, gestión remota.
Errores frecuentes y cómo evitarlos
- No contar picos de consumo al arranque.
- Subdimensionar: el SAI entra en alarma o se apaga en corte.
- No prever crecimiento: obliga a cambiar el equipo antes de tiempo.
Qué modelo encaja según perfil
- Pequeña oficina: line-interactive con AVR suele ser suficiente.
- Servidor y cargas críticas: on-line para máxima estabilidad.
- Uso doméstico: stand-by si el objetivo es evitar apagones puntuales.
Si además necesitas accesorios de instalación (racks, regletas, bandejas) o estás preparando una sala técnica, en RackOnline tienes una explicación complementaria sobre SAIs y opciones relacionadas.
Checklist final: cómo decidir en 2 minutos
- ✅ Lista equipos a proteger y suma consumo (W).
- ✅ Convierte a VA/W según ficha del SAI y aplica un margen del 20–30%.
- ✅ Añade reserva por picos y crecimiento (hasta 30–50% si procede).
- ✅ Define autonomía real: ¿apagado ordenado o continuidad larga?
- ✅ Elige topología: stand-by / line-interactive / on-line.
- ✅ Prioriza onda sinusoidal pura si hay servidores o electrónica sensible.
- ✅ Verifica protecciones, monitorización y mantenimiento de baterías.
Con este checklist, elegir sistemas sai deja de ser un “a ojo” y pasa a ser un cálculo defendible.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Cómo calculo los VA si solo tengo vatios (W)?
Revisa la equivalencia VA/W del fabricante o el factor de potencia del SAI. Si tu equipo consume 350 W, añade margen (20–30%) y busca un SAI que cubra esa potencia útil con holgura.
¿Qué tipo de SAI es mejor para servidores?
Para cargas críticas se recomienda un on-line (doble conversión) por estabilidad y ausencia de cortes en la salida. En entornos pequeños, un line-interactive de calidad puede funcionar si la red es estable y la carga no es extremadamente sensible.
¿Cuánta autonomía necesito en sistemas sai de oficina?
Lo habitual es buscar 5–10 minutos para guardar y apagar ordenadamente, pero si tu objetivo es mantener la operativa (telecom, TPV, servicios) necesitarás más autonomía o baterías externas.
¿Onda sinusoidal pura o simulada: cuál elijo?
Si hay fuentes conmutadas exigentes, servidores, NAS o electrónica delicada, la sinusoidal pura reduce incidencias. Para usos domésticos sencillos puede valer una onda simulada, siempre que el equipo sea compatible.
¿Cada cuánto hay que revisar la batería?
Depende del modelo y del uso, pero conviene hacer autotest, revisar conexiones y comprobar autonomía de forma periódica. Una batería degradada es la causa más común de que un SAI no “aguante” lo esperado.
